¡Cuidado, una mierda!




Don Cacahuate y su amigo iban paseando por la calle y en esto que uno le dice al
otro:
– ¡Cuidado, una mierda, no la pises!
– ¡Bah, eso no es una mierda!
– ¿Cómo que no?, huélela, ya veras…
Don Cacahuate: sniffff, – huele mal, pero no como una mierda.
– A ver, sniffff, ¡­que sí, que huele como una mierda, tócala y ya verás!
– Bueno, la textura es similar, pero me parece un poco distinta.
– Pues a mí no, yo creo que tiene la textura de la mierda, pruébala y verás.
– ¡Puajjjj! ¡Sí, tenías razón, es una mierda: ­MENOS MAL QUE NO LA HEMOS PISADO!